Las chances de ganar surgen de las probabilidades que tienen determinadas cartas al ser enfrentadas con las del adversario. Evidentemente, nadie puede estar seguro del terreno que pisa, porque las cartas ajenas están ocultas, salvedad hecha de que ambos participantes estén jugados.
La gran mayoría de los escenarios que analicemos para evaluar las chances de ganar serán en enfrentamientos entre dos jugadores, lo que se llama “disputas mano a mano” (MAM). Por un lado, porque los pozos populares son los menos, mucho más para nosotros que por el estilo que vamos a desarrollar, tenderemos a participar en batallas cuerpo a cuerpo. Además, y más importante aún, conocer las chances de ganar en el uno contra uno permitirá extrapolarlas, con ciertos ajustes, a manos con más jugadores.



